Pues sí, volvemos a Elmore, donde las leyes de la realidad no valen nada y la vida familiar es un desmadre. Gumball Watterson se la pasa peleando con un imperio de comida rápida malvado, lidiando con una inteligencia artificial que se enamora de su mamá, o evitando que Banana Joe se ponga pantalones. Siempre arrastra a su hermano Darwin, su hermana Anais y a todo el pueblo de Elmore. Las historias son más locas, los giros más cabrones y el humor surrealista está al máximo. Es tan buena que hasta le cambiaron el nombre a la serie.
También conocida como: The Amazing World of Gumbal.